CUIDADO DE LOS HIJOS

¿Qué hacer después de que un bebé se cae?

Los médicos especialistas te ayudarán a saber si el menor está bien o si necesitas ayuda avanzada.

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Si un bebé se cae, lo primero que debes hacer es evaluar la situación para determinar si necesita atención médica inmediata. Debes tener en cuenta que en muchas ocasiones estas caídas son accidentales y debes hablarlo con tu médico pediatra para que él o ella te ayuden a saber qué hacer. 

Este es uno de los temores de los padres, pues ellos, al igual que nosotros, están expuestos a caídas. Sin embargo, al tener menos reflejos que los adultos, estas caídas pueden ser un poco más aparatosas. Es por eso que te damos algunos tips. Sin embargo, te recordamos que siempre debes hablar con tu médico antes de seguir lo que ves en internet. 

Los médicos especialistas te ayudarán a saber si el menor está bien o si necesitas ayuda avanzada. Y es que en muchas ocasiones los papás entran en pánico y no saben cómo reaccionar. 

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¿Qué hacer si mi bebé se cae?

Si el bebé parece estar gravemente herido, no muevas su cabeza o cuello y busca ayuda médica de inmediato llamando al número de emergencia local. Si el bebé parece estar bien pero está llorando, consuélalo y revisa si hay signos de lesiones visibles, como hinchazón, moretones o cortes.

Si el bebé parece estar bien después de la caída pero muestra algún síntoma preocupante más tarde, como somnolencia excesiva, vómitos repetidos o cambios en el comportamiento, busca atención médica de inmediato. Siempre es mejor ser cauteloso y buscar ayuda médica si tienes alguna preocupación sobre la salud de tu bebé después de una caída.

Signos de alarma si tu bebé se cayó

Algunos signos de alarma a tener en cuenta después de que un bebé se cae incluyen:

  1. Somnolencia excesiva o dificultad para despertar.
  2. Vómitos repetidos.
  3. Cambios en el comportamiento, como irritabilidad extrema o letargo.
  4. Dificultad para respirar.
  5. Pérdida de conocimiento, incluso si es momentánea.
  6. Convulsiones o movimientos incontrolados.
  7. Sangrado persistente o flujo de líquido claro desde la nariz o los oídos.
  8. Hinchazón o deformidad en el área afectada.
  9. Inconsolabilidad, llanto incontrolable.
  10. Cambios en la forma en que el bebé se alimenta o succiona.

Si observas alguno de estos signos, busca atención médica de inmediato. Es importante ser proactivo y asegurarse de que cualquier lesión potencialmente grave sea evaluada y tratada adecuadamente por un profesional médico.